TREPANDO LOS ANDES - Clemente Onelli

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Un naturalista en la Patagonia argentina (1903)

En Trepando los Andes, la pluma de Clemente Onelli, mediada por una sólida formación humanista y una hábil prosa, da cuenta de una región que el científico italiano había imaginado y amado desde su país natal. El claro interés que ha despertado este trabajo a lo largo del tiempo se manifiesta en las distintas publicaciones de esta obra, donde sobresale la singular personalidad del autor y su escritura coloquial con vívidas descripciones de una zona que hoy se ha convertido en marca registrada: la Patagonia argentina.

Quizás inspirado por sus lecturas de juventud, donde Onelli se dice deudor del Julio Verne de Los hijos del Capitán Grant, explora las tierras del sur con pasión y compromiso. Su clara posición proindigenista sobresale ya en este capítulo de una historia que todavía se estaba escribiendo y que, como se sabe, terminaría mal para los pueblos originarios.

Clemente Onelli (1864-1924). Científico italiano de amplia formación humanista, llegó a Buenos Aires en 1889. Polifacético y controvertido, fue un conferencista y polemista consecuente en los más diversos temas. Impulsor de la industria textil indígena y del estudio de la imaginería religiosa, atesoró una importante colección de objetos hoy reunidos en el Museo Enrique Udaondo de Luján. Fue director del Jardín Zoológico de Buenos Aires. A poco de llegar a la Argentina, trabó relación con el perito Francisco Pascasio Moreno, que lo nombra empleado jerarquizado del Museo de la Plata. Pocos meses después tiene oportunidad de realizar su primer viaje al sur argentino. A partir de ese momento será un colaborador muy cercano de Moreno en la discusión de los temas limítrofes con Chile. En 1903 realiza un nuevo periplo por la Patagonia, reseñado en Trepando los Andes. Años después emprende un viaje en busca de oro, en una empresa que resultará un fracaso.

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